¿Qué es y cómo funciona la Libido?

¿Qué es y cómo funciona la Libido?

La Libido o Deseo Sexual no funciona igual para todos. Existen diferencias entre hombres y mujeres, incluso entre personas del mismo sexo… ¿A qué se debe? ¿Cómo funciona el deseo sexual? Sigue leyendo…

La libido o deseo sexual hace referencia a “esas ganas” de tener o hacer sexo, es una respuesta de motivación o “puesta en marcha”.

Sin embargo, no todos experimentamos esa libido de la misma forma: cada persona es un mundo y por lo tanto tiene sus propias maneras de sentir deseo. Pero más allá de las diferencias individuales, no se puede negar que la libido masculina y la libido femenina funcionan de forma totalmente distinta: Las diferencias entre hombres y mujeres están a la vista, y hasta forman parte de la propia anatomía. Lo mismo pasa con las maneras de vivir el sexo influenciadas por la propia cultura: las formas de estimulación, del lugar que ocupa el sexo en la mente, la necesidad de masturbarse, de los deseos y fantasías sexuales… de allí que en algunas parejas pareciese que el hombre está siempre dispuesto a tener sexo mientras que las mujeres no tanto, aunque esto no necesariamente sea siempre el caso.

¿Qué Diferencia la Libido Masculina de la Femenina?

El responsable de que sintamos deseo sexual tanto en hombres como en mujeres es el hipotálamo: Esta estructura produce una serie de reacciones químicas necesarias para tener ese deseo, a saber el aumento de nivel de Testosterona (hormona protagonista y presente en hombres y mujeres) y de otras hormonas. Pero en el caso de las mujeres, y a diferencia de la libido masculina, ese no es el único factor.

La libido femenina necesita también de cierta estabilidad emocional para que se mantenga en niveles normales o se eleve; así lo han demostrados varios estudios: Cuando nos sentimos bien, nuestro estado emocional influye mucho más en nuestra libido que la misma testosterona (a niveles generales), pero en el caso particular de la mujer, cuando se sienten satisfechas en general con su relación de pareja y consigo mismas, su libido tiende a aumentar. Esto no quiere decir que tenga que existir amor o pareja estable; más bien, esa estabilidad emocional está relacionada con la forma en que sienten que están sus vidas, la relación con ellas mismas: una relación basada en el amor propio y en la seguridad. Se trata de un mecanismo de supervivencia: Si se vive en un entorno seguro, vendrá la motivación por tener sexo para perpetuar la especie, ya que “esas madres” tendrán entornos favorables para criar a sus descendientes, sin peligros y amenazas.

El ciclo menstrual también influye en el aumento o la disminución del deseo sexual en mujeres, ya que los niveles hormonales de testosterona y estrógenos varían durante el mismo. Por ejemplo, los días anteriores a la ovulación la libido está por las nubes debido a que en esta fase del ciclo menstrual es cuando más estrógenos tenemos en el cuerpo. Todo lo contrario puede suceder por ejemplo después de dar a luz, pues en este momento la hormona que segregamos es la prolactina- aquella que estimula la producción de leche en las glándulas mamarias-, y esta se caracteriza por disminuir la libido.

¿Cómo potenciar una sexualidad saludable y aumentar la Libido?

Aquí algunas ideas…

Para intentar disminuir estas discrepancias y evitar que afecten a la vida sexual de la persona o la pareja, conviene evitar la monotonía en la relación, intentar tener un manejo adecuado de las preocupaciones (laborales, económicas, conyugales) y mantener a raya el estrés. Además, tener hábitos de vida saludables pueden ayudar a mantener o aumentar el deseo sexual: practicar ejercicio físico, llevar una alimentación sana y evitar el alcohol y otros tipos de sustancias tóxicas.

Si vives con tu pareja y tenéis niños pequeños, podéis acordar el momento en el que “dar rienda suelta a vuestras pasiones”: para hacerlo más interesante y vivirlo como una especie de juego erótico, podéis daros notitas sobre lo que deseáis hacer en vuestro encuentro o queréis que os hagan, la manera de vestir, el perfume que os gustaría oler, el lugar, la hora, etc.

Aparte, otros elementos que pueden avivar el deseo son, por ejemplo, el visionado de películas eróticas o con un alto contenido sexual, leer literatura erótica o investigar sobre juguetería y cosmética erótica… ¡La estimulación es un mundo y muy diverso!

Resumiendo: Recuerda que tienen que darse un conjunto de variables y factores para sentir deseo, sin olvidar las diferencias que existen tanto a nivel individual, cultural y fisiológico. Así que es muy importante que conozcas cómo funciona tu cuerpo y el de tu pareja, al igual que sus preferencias sexuales y las tuyas propias. La falta de entendimiento y conocimiento puede disminuir la libido en muchas ocasiones, así que: Responsabilízate de tu deseo y disfruta de una sexualidad sana.