Uso de internet y redes sociales en menores

Uso de internet y redes sociales en menores

Las nuevas tecnologías han venido para hacernos la vida más fácil, y las necesitamos para muchas cosas, de eso no cabe duda. Vivimos en la era del avance continuo, donde algo revolucionario hoy, se queda anticuado mañana. Estamos rodeados por infinidad de dispositivos y aparatos, la mayoría de ellos-sino todos- conectados a Internet, donde tenemos acceso todas las personas, incluidos los niños y demás población menor de edad.

Es una realidad difícil de escapar, por lo que habrá que integrarla de una forma adecuada en todos los contextos del menor. En casa tendremos que explicar al niño cómo se utilizan, en qué situaciones, durante cuánto tiempo…y sobre todo: Predicar con el ejemplo. No se puede pedir o ”exigir” que se deje de usar el móvil en la mesa con la excusa de que es un momento para compartir en familia, cuando los mismos padres no son capaces de cumplirlo. Se trata de un compromiso por parte de todos, de cara a evitar riesgos innecesarios y quedarnos con la parte útil de estas herramientas tecnológicas.

¿Cuáles son los riesgos para los menores en Internet y en las redes sociales?

  • Grooming: Son las conductas y acciones que lleva a cabo un adulto a través de Internet con el objetivo de ganarse la amistad de un menor de edad, creando una conexión emocional con el mismo, con un propósito sexual.
  • Sexting: Consiste en enviar mensajes, fotos o vídeos de contenido erótico y sexual personal a través del móvil mediante aplicaciones de mensajería instantánea o redes sociales, correos electrónicos u otro tipo de herramienta de comunicación. Luego pueden ser usadas para extorsionar causando daños psicológicos importantes. Aunque no sea una práctica de exclusividad juvenil, la infancia y la adolescencia, son los grupos más vulnerables, otorgando especial atención a los preadolescentes de 10 a 12 años.
  • Ciberbullying: Se trata de un tipo de acoso indirecto que se da entre menores por Internet. Como en todo tipo de acoso, existe una conducta con la intención de dañar o vejar a otra persona, con la diferencia de que, al ser usado Internet, el alcance es mucho mayor y afectando no sólo al menor sino a su familia y amigos.

¿Qué debemos conocer padres e hijos para navegar por Internet de forma segura?

  1. Configurar el perfil de la Red Social de manera que todo lo que se publique sea visto, solamente, por los amigos agregados.
  2. No publicar información personal como el número de teléfono, la dirección o decir dónde estás en ese momento.
  3. No agregar a desconocidos.
  4. Ser consciente de que cuando se publica una foto en Internet, perdemos el control sobre su difusión y duración. Aunque después se borre, no desaparece de la Red.
  5. Usar las redes sociales sin perjudicar a nadie, siempre con respeto y educación, y si se conoce el caso de alguien que esté violando este código, hacedlo saber a los padres para que tenga las sanciones oportunas.
  6. Si adquieres un teléfono móvil con internet, desconecta la opción de geolocalización, así cuando publiques en tu muro desde el móvil, nadie sabrá dónde estás.
  7. Si me ocurre algo que no me haga sentir bien en Internet comunicárselo inmediatamente a mis padres. No pasa nada por decir NO a las cosas que no quiera hacer y si necesito ayuda puedo contar con la ayuda de mis padres.

Pautas para evitar riesgos en Internet para los niños

Es necesario, al igual que en otros aspectos de la vida del menor, poner límites y algunas normas cuando se haga uso de los dispositivos conectados a Internet o Redes Sociales. Así, la navegación será más segura para el menor a la vez que hace un uso correcto de las Nuevas Tecnologías, fomentando el respeto y tolerancia hacia los comentarios de los demás. Y sobre todo: edúcales con el ejemplo, ya que será el mejor referente que podemos dar a nuestros hijos. Algunas pautas de cómo proceder pueden ser:

  1. Establece de manera consensuada junto a tus hijos el tiempo de conexión a Internet, así como el tiempo de estudio y el de ocio acorde a su edad y necesidades.
  2. Haz que el uso de los dispositivos sea en una zona común del hogar, donde suela haber gente. En caso de que no sea posible, puede colocar el aparato-por ejemplo si hablamos de un ordenador que tenga que estar en el dormitorio-de manera que pueda verse desde la puerta dónde está conectado.
  3. Procura que haya un adulto en casa durante el horario de conexión del menor, con el fin de que pueda supervisar o dar soporte cuando está conectado a Internet. Si no es posible, se puede utilizar programas de control parental que permiten limitar el tiempo de conexión a Internet, las páginas a las que puede acceder y el tipo de aplicaciones..
  4. Sería recomendable saber las contraseñas de las cuentas de correo y redes sociales, así como de los dispositivos que utiliza, por lo menos durante la niñez y pre-adolescencia. Además, conocer sus hábitos, preferencias y participar en sus redes creará un clima de mayor confianza entre ambos y dará mayor soporte si fuese necesario.
  5. A cualquier edad, debes interesarte por los amigos de tus hijos/as. Esto incluye a los contactos del chat, de sus redes sociales y demás cuentas que pueda utilizar.
  6. Haz saber a tu hijo o hija que cuenta contigo si recibe algún tipo de información amenazadora o desagradable o si alguien que no conoce desea quedar con él o con ella.
  7. Trasmite que es importante mantener la educación y las buenas formas en Internet como en el resto de la vida.
  8. Durante los momentos en familia, la comida, en el horario de clase o en horas de estudio, los dispositivos deben permanecer apagados o modo avión.
  9. No es recomendable el uso de Internet en momentos previos a irse a la cama, así como jugar a video juegos o ver mucha televisión, ya que puede interferir en el descanso. Esto se debe a la luz que emiten dichos dispositivos o aparatos electrónicos y porque el cerebro, además, necesita ir relajándose poco a poco. Por tanto, todo lo que sea estar inmerso en actividades que puedan ”alterar” nuestro cerebro en momentos previos a irse a la cama, influirá de forma negativa a la hora de dormir.